Fundamento Epistemológico

Se define como Sistema Psico-Educativo Providencia al proceso de desarrollo integral de la persona (humano-psíquico-emocional-intelectual) que partiendo del conocimiento, aceptación y valoración de cada individuo, descubra sus capacidades e inteligencias y promueva la generación de experiencias nuevas y creativas, siendo constructores de su propio aprendizaje significativo.

Pedagogía de Juan Martín Moyë

Nada es más importante como la educación de la juventud, de la juventud depende toda la vida. Ahora para educar a la juventud, es necesario instruirla temprano en los misterios de la religión y en las máximas de la Moral Cristiana. Dios ha dado a los niños una curiosidad que les es natural, se debe aprovechar de este deseo que tienen de saber, para instruirlos en lo que es necesario para la salvación. Las instrucciones recibidas en la juventud duran toda la vida porque se imprimen profundamente en la memoria (…).

También en la juventud es cuando se puede formar el corazón para la piedad y llevar eficazmente a los niños a santas prácticas. Así pues, para la doctrina y para las costumbres, todo depende de la juventud. Juzgad por eso cuanto importa aplicarse a instruir a los niños y a formarlos en la piedad desde la más tierna edad. Luego, no hay ocupación más santa, más útil y más necesaria que educar santamente a la juventud.

Jesucristo, por ejemplo, os muestra cómo debéis aplicaros gustosamente a esta buena obra, puesto que se dice en el evangelio que Él llamaba a los niños junto a sí, les enseñaba, y les demostraba una bondad y un afecto del todo particular. Pero como no basta tener buena voluntad para sacar adelante un proyecto y se necesita unir la prudencia con el celo, es así, que el fruto de la instrucción: “Después de haber iluminado el espíritu es bueno tocar el corazón, mover la voluntad y llevarla al bien” (D118).